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miércoles, 4 de noviembre de 2020

Caminar

 


"Hay algunas cosas buenas que decir acerca de caminar..."



"...por ejemplo, requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción excepto reptar"



"En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya de por si es demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad..."

"Caminar hace que el mundo sea más grande y, por ello, más interesante."



"Uno tiene tiempo para observar los detalles"

Carl Honoré
Elogio de la lentitud



sábado, 23 de diciembre de 2017

El Coro de La Granja


   Llega Noviembre y se anuncian los ensayos, y con ellos, el afinar de voces y el ajuste del compás con los instrumentos. Idas y venidas de un lado a otro de la sierra con el propósito de aunar música y canto.

   Mientras canto, entono, ensayo y aprendo nuevas canciones, mi mirada observa los dedos sobre las cuerdas, en el teclado, o sobre las flautas y saxos. Miro las manos que mueven baquetas, maracas y hasta un palo de lluvia, o moviéndose rápidas y con ritmo con las castañuelas. Barítonos, tenores, sopranos y contraltos modulando bien las voces, vocalizando en cada nota.

   Y la Navidad comienza: llega la actuación, los aplausos y los focos.  Mas en el fondo, lo que de verdad importa, es cómo llegamos hasta aquí, formando un grupo acompasado y entusiasta, con el que recordar tardes o mañanas de ensayos donde la música se convierte en protagonista cada año para cantar al unísono y con alegría "Mira que ya es Navidad!"



Gracias a Javier Lázaro Cadena, el Dire, que hace posible que la música suene así de bien.


Los apuntes de los ensayos:



Los instrumentos de viento



La cuerda


Dibujos con tinta y café 
Las paletas del café

El proceso de la ilustración:


La composición del dibujo a grafito

La tinta

La acuarela

El Coro de La Granja

 





viernes, 11 de agosto de 2017

La Sargentada de La Granja

Todos los años se recuerda La Sargentada de 1836, cantando jotas, chirigotas y alguna seguidilla en La Granja de San Ildefonso.
Esta vez, el coro de danzas y chanzas se prepara ensayando con entusiasmo el repertorio musical.
¡Viva la Pepa!





El proceso del dibujo:


   

Los primeros apuntes    

 
La línea

El color



martes, 28 de marzo de 2017

Cuatro días en Roma

Apenas un breve paseo por la ciudad magnífica que atesora en cada rincón arte e historia. Imprescindible, hermosa, en ocasiones recoleta, a veces desconcertante, siempre grandiosa.

Cuatro días para asomarse, para comprender que Roma, la ciudad, necesita de muchas miradas para asimilar las distintas ciudades que en ella se van imbricando mágicamente. Itinerarios que se dibujan solos, caminando entre las colinas o cruzando el Tíber una y mil veces para perderse y encontrarse de nuevo entre retazos de arte e historia continuos.

     "Oh, Roma! en tu grandeza, en tu hermosura,
     huyó lo que era firme, y solamente
     lo fugitivo permanece y dura."

                                       Quevedo

Cuatro días al inicio de una primavera que ofrece hojas de acanto labradas en piedra y otras verdes y abundantes brotando entre los muros.  Llueve por la tarde, apenas unas gotas, pero dan brillo a las calles y hacen surgir el olor de la hierba que crece entre las ruinas.

Para tan largas caminatas, lo mejor es un pequeño cuaderno donde dibujar y apuntar, siempre que el paseo permita el reposo de pararse a contemplar.



El río Nilo en la fuente de Bernini.
La Piazza Navona.



Las murallas de Roma.
La porta asinaria



Cruzando el Tíber:
Ponte Sisto y la cúpula de San Pedro.


Los desayunos en Roma:
Pasteles y café expresso






 Un rincón de la Roma medieval, al sur de la ciudad, cerca del Tíber:
La iglesia de Santa Passera




 Y una mañana entera recorriendo el Foro Romano, donde el tiempo se detiene:







A la tarde, pasando cerca de las termas de Caracalla, se llega hasta la iglesia de San Pietro in Vincoli, donde espera la magnífica figura en mármol del Moisés de Miguel Ángel.











Roma, marzo de 2017










martes, 12 de abril de 2016

Segovianos, hace cien años.


En varios archivos fotográficos antiguos, aparece la ciudad de Segovia en blanco y negro, con sus monumentos magníficos, imponentes a través del tiempo, alguno desaparecido, otros transformados y la mayoría impertérritos y espléndidos.
Pero lo que más me llama la atención son esos personajes que aparecen frente al objetivo, entre asombrados y curiosos por el hecho de ser fotografiados.  Otros, desconocedores de la trascendencia que ese momento tendrá a través de la documentación guardada.
Con las plumillas, las tintas y las imágenes por modelo, no puedo por menos que reinterpretar la mirada de Chusseau-Flaviens, a principios del siglo XX, hace cien años ya...