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sábado, 12 de octubre de 2019

La vegetación en los Jardines


Árboles, parterres, flores, bosquetes, setos, rincones en los que la variedad de plantas se traduce en apuntes de línea y color en el cuaderno. Historia de la creación de un jardín en la montaña.







viernes, 17 de mayo de 2019

Cuaderno Barroco: La estatuaria de los jardines



Un paseo por los Jardines de la Granja, disfrutando de una jornada dedicada al arte de la estatuaria barroca:





Con grafito, lápices acuarelables y una aguada de acuarela, se va trazando el recorrido a través de las páginas del cuaderno apaisado:

  











miércoles, 8 de agosto de 2018

¡¡Ya vuelven los Sargentos!!






"Somos pobres soldados de tierra,
que hicimos la guerra en el norte español,
y curtidos en treinta batallas,
más pobres que ratas en el Pajarón"



"El cuartel donde hacemos la vida,
(muy poca comida y mucha obligación)
defendiendo la paz de la infanta,
guardamos La Granja en toda ocasión"




"Pero comes una vez al día, 
las tripas suspiran con tanta escasez,
mantenerse procuran los gatos,
también los lagartos, lejos del cuartel,
que te atrapan en un periquete, 
la tropa y te meten en una sartén,
(y ese día lo pasas fetén, 
montas juergas en un santiamén)"






"Habanera y fandango del rancho"
Música y letra: Javier Lázaro Cadena







sábado, 3 de marzo de 2018

Año de nieves

Ha empezado 2018 cubriendo las montañas de nieve; las carreteras, las ciudades y los pueblos con una capa blanca, a la vez poética y enojosa. Pero me quedo con las imágenes de la nevada extensa, recién caída, y los árboles con las ramas cubiertas de blanco sobre los oscuros tonos de los abetos, los cedros, los pinos y las secuoyas.
Las acuarelas permiten jugar con los blancos del papel, para reflejar los colores de la nieve.







      Y siempre, los  pequeños apuntes del cuaderno acompañándome en el disfrute del paisaje.










viernes, 20 de octubre de 2017

Apuntes para un viejo pueblo




Cañamero está dibujado en la falda de un castillo. Dicen de éste que fue una fortaleza mora, pero solo quedan las piedras en lo alto de la peña, y unas galerías tapiadas de las que contaban los abuelos que se comunicaban unas con otras y que escondían un tesoro... Hoy Cañamero es una villa de calles bien asfaltadas y buenas comunicaciones, un lugar agradable y con un entorno natural precioso, en donde el Río Ruecas va dando vueltas, haciendo pozas y llenando el pantano grande.
Pero yo me quedo con ese viejo pueblo de los mayores, el que mi padre añora por ser donde nació, el que cuenta historias de tesoros escondidos y pájaros que extienden el agua de las fuentes. El pueblo en el que disfruté de pequeña porque las puertas no se cerraban y los niños íbamos y veníamos por la calle sin la compañía de los mayores, porque todos los mayores vivían con los ojos puestos en la calle, y allí se sentaban en las sillas para tomar la fresca por las noches de verano.
El antiguo Cañamero, el de los veranos, tenía burros por la calle, carros que tiraba algún mulillo, cerdos gritones detrás de una puerta de madera, que se abría a medias y te podías asomar, galllinas que pululaban por las calles y cabras que bajaban la testuz si a algún niño se le ocurría jugar con ellas.
Mi padre me contaba cómo eran las casas de las calles más antiguas, lo difícil que era la vida en aquellos años de su niñez, la escasez de comodidades con las que ahora convivimos como si fueran lo más natural del mundo, porque nacimos con ellas. Y ahora que no puede acompañarme a recordar cada rincón de su pueblo, pero que guarda sus recuerdos en su cabeza como si fuera el niño que correteaba por el lote de tierra, donde su padre tenía el huerto, ahora yo añoro esos días de mi infancia, dedicándoles unas líneas de color, a las viejas casas de antiguas historias.




domingo, 15 de octubre de 2017

Las fuentes en el camino



En los márgenes de la carretera del Puerto de Navacerrada, varias fuentes jalonan el camino.  Parar el coche, sacar el cuaderno y dibujar, en una tarde tranquila de octubre: la mejor manera de disfrutar de las formas de las piedras, los dibujos que las sombras marcan y del sonido del agua que mana suavemente en estos cálidos días de octubre.






viernes, 11 de agosto de 2017

La Sargentada de La Granja

Todos los años se recuerda La Sargentada de 1836, cantando jotas, chirigotas y alguna seguidilla en La Granja de San Ildefonso.
Esta vez, el coro de danzas y chanzas se prepara ensayando con entusiasmo el repertorio musical.
¡Viva la Pepa!





El proceso del dibujo:


   

Los primeros apuntes    

 
La línea

El color



martes, 28 de marzo de 2017

Cuatro días en Roma

Apenas un breve paseo por la ciudad magnífica que atesora en cada rincón arte e historia. Imprescindible, hermosa, en ocasiones recoleta, a veces desconcertante, siempre grandiosa.

Cuatro días para asomarse, para comprender que Roma, la ciudad, necesita de muchas miradas para asimilar las distintas ciudades que en ella se van imbricando mágicamente. Itinerarios que se dibujan solos, caminando entre las colinas o cruzando el Tíber una y mil veces para perderse y encontrarse de nuevo entre retazos de arte e historia continuos.

     "Oh, Roma! en tu grandeza, en tu hermosura,
     huyó lo que era firme, y solamente
     lo fugitivo permanece y dura."

                                       Quevedo

Cuatro días al inicio de una primavera que ofrece hojas de acanto labradas en piedra y otras verdes y abundantes brotando entre los muros.  Llueve por la tarde, apenas unas gotas, pero dan brillo a las calles y hacen surgir el olor de la hierba que crece entre las ruinas.

Para tan largas caminatas, lo mejor es un pequeño cuaderno donde dibujar y apuntar, siempre que el paseo permita el reposo de pararse a contemplar.



El río Nilo en la fuente de Bernini.
La Piazza Navona.



Las murallas de Roma.
La porta asinaria



Cruzando el Tíber:
Ponte Sisto y la cúpula de San Pedro.


Los desayunos en Roma:
Pasteles y café expresso






 Un rincón de la Roma medieval, al sur de la ciudad, cerca del Tíber:
La iglesia de Santa Passera




 Y una mañana entera recorriendo el Foro Romano, donde el tiempo se detiene:







A la tarde, pasando cerca de las termas de Caracalla, se llega hasta la iglesia de San Pietro in Vincoli, donde espera la magnífica figura en mármol del Moisés de Miguel Ángel.











Roma, marzo de 2017